Suecia retira a su Ejército de Groenlandia, pero mantiene su compromiso con el Ártico
El Ejército de Suecia anunció el retiro de los oficiales militares enviados recientemente a Groenlandia, dando por concluida una misión exploratoria en el territorio autónomo danés que ha cobrado relevancia geopolítica tras las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La decisión fue confirmada este miércoles 21 de enero, apenas una semana después del despliegue, y ocurre en medio de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Europa por el futuro estratégico de la isla ártica.
De acuerdo con un comunicado del Ejército sueco, la misión tuvo como objetivo evaluar las condiciones para una posible participación futura en maniobras militares en Groenlandia y el Ártico, una región considerada clave para la seguridad del flanco norte de la OTAN.
Abandonamos el lugar, pero no nuestro compromiso, afirmó la vicealmirante Ewa Skoog Haslum, jefa de operaciones militares de Suecia. La funcionaria explicó que ahora se analizará la información recabada para planear ejercicios conjuntos futuros.
El gobierno sueco confirmó que su país prevé integrarse a la próxima ronda de ejercicios militares denominados Resistencia Ártica, liderados por Dinamarca, cuyo objetivo es reforzar la defensa del Ártico ante escenarios de riesgo y tensiones internacionales.
Estas maniobras buscan mejorar la capacidad de respuesta militar de los países aliados frente a amenazas en una región cada vez más estratégica por su ubicación, recursos naturales y rutas marítimas.
Suecia no es el único país que ha dado por terminada su misión en Groenlandia. Alemania y Noruega informaron en días recientes el regreso de sus tropas, al considerar cumplidos los objetivos exploratorios del despliegue.
En total, ocho países europeos participaron en estos envíos militares, lo que generó fricciones diplomáticas con Washington.
El presidente estadounidense Donald Trump lanzó el fin de semana pasado una advertencia directa al amenazar con imponer aranceles a los países europeos que enviaron tropas a Groenlandia.
Las naciones señaladas son Alemania, Finlandia, Francia, Países Bajos, Noruega, Suecia, Reino Unido y Dinamarca, quienes justificaron el despliegue por la necesidad de fortalecer la seguridad en el Ártico, una región que Trump considera desatendida.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Trump reiteró su interés en adquirir Groenlandia y pidió negociaciones inmediatas, aunque aseguró que no recurrirá a la fuerza militar para lograrlo.
No quiero usar la fuerza. No la usaré, afirmó el mandatario, aunque dejó claro que no abandona su objetivo. Según Trump, Groenlandia es clave para la seguridad nacional de Estados Unidos y la estabilidad global.
El presidente advirtió que tanto Dinamarca como Groenlandia pueden aceptar o rechazar la propuesta, pero sus decisiones serán recordadas, calificando la anexión como una pequeña petición en comparación con la contribución de EU a la OTAN.
El interés de Trump por Groenlandia ha puesto nuevamente en el centro del debate la importancia estratégica del Ártico, una región donde convergen intereses militares, económicos y climáticos, y donde las potencias buscan asegurar influencia a largo plazo.