Ricardo Salinas Pliego busca pagar solo el 10% de su deuda con el SAT
El empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, propietario de Grupo Salinas y considerado uno de los hombres más ricos del país, propuso al Servicio de Administración Tributaria (SAT) pagar únicamente el 10% de su deuda fiscal.
De acuerdo con documentos publicados por el propio Grupo Salinas, el magnate ofreció 7,600 millones de pesos como liquidación total de sus adeudos, pese a que la Procuraduría Fiscal de la Federación estima que la deuda asciende a 74,000 millones de pesos.
El caso marca un nuevo episodio en la larga disputa entre el SAT México y las empresas del conglomerado, entre ellas TV Azteca, Banco Azteca y Elektra, por presuntos créditos fiscales no pagados desde hace más de una década.
Durante un evento público en la Arena Ciudad de México, donde celebró su cumpleaños bajo el lema Celebra los 70 del Tío Richie, Salinas Pliego aprovechó para enviar un mensaje a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Queremos pagar. Y para que no haya duda, hoy publicamos los documentos que enviamos al SAT, donde solicitamos saber exactamente cuánto debemos para liquidarlo en menos de 10 días, declaró el empresario frente a sus empleados y seguidores.
En el acto, algunos asistentes corearon ¡Presidente! al fundador de Grupo Salinas, quien aprovechó el momento para proyectar una imagen conciliadora con el gobierno y prometer transparencia en el proceso.
Según los documentos compartidos por Grupo Salinas en redes sociales, el empresario ya habría realizado un primer pago de 2,700 millones de pesos en 2022 como parte de un acuerdo previo con el entonces procurador fiscal Félix Arturo Medina Padilla, hoy subsecretario de Derechos Humanos.
En la carta enviada a Sheinbaum Pardo, fechada hace un año, el magnate argumenta que su grupo empresarial está dispuesto a cubrir los 7,600 millones derivados de resoluciones fiscales acumuladas desde 2006, aunque aclara que las cifras están sujetas a validación con el SAT.
No obstante, la Procuraduría Fiscal de la Federación, encabezada por Grisel Galeano, informó en junio que el monto real del adeudo asciende a 74,000 millones de pesos, cifra diez veces mayor a la que el empresario pretende pagar.
El enfrentamiento entre Salinas Pliego y el SAT se remonta a mediados de los años 2000, cuando las autoridades fiscales comenzaron a auditar operaciones de Elektra y otras filiales de Grupo Salinas. Desde entonces, el empresario ha interpuesto múltiples recursos legales y amparos para frenar el cobro de impuestos y actualizaciones fiscales.
En los últimos años, el caso se convirtió en un símbolo de la lucha del gobierno mexicano contra los grandes evasores fiscales. Tanto en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador como ahora bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, la autoridad hacendaria ha insistido en que no habrá trato preferencial para ningún empresario.
La justicia fiscal debe ser pareja para todos; no importa el tamaño de la empresa o la fortuna personal, ha señalado en reiteradas ocasiones la Procuraduría Fiscal de la Federación.
El ofrecimiento de Ricardo Salinas Pliego llega en un contexto político delicado. La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una política de recaudación firme y de transparencia tributaria, buscando reforzar la confianza en el sistema fiscal.
Fuentes cercanas al SAT indicaron que la solicitud del empresario será revisada, pero recordaron que la cifra reclamada está sustentada en resoluciones judiciales y auditorías confirmadas por distintas instancias.
Mientras tanto, la propuesta de Salinas Pliego de pagar solo una décima parte de su deuda ha generado debate público entre expertos fiscales, economistas y ciudadanos, quienes cuestionan si el Gobierno debería aceptar una negociación que podría sentar un precedente de indulgencia fiscal para las grandes corporaciones.